Cojín impermeable para trona Ikea Antilop (DIY y patrón gratis)

Mi amiga la trona y su bonito cojín... hace tiempo que quiero escribir acerca de nuestra experiencia con el "Baby Led Weaning", sí, esa manera tan moderna de introducir los alimentos sólidos a los bebés que también nosotros hemos estado probando durante los últimos meses. Durante este tiempo hemos tenido altibajos, aunque dentro de lo que cabe estoy satisfecha con los resultados. Todo esto os lo cuento porque, si os estáis planteando el BLW (y también si no), una de las tronas más prácticas, baratas y populares es la Antilop de Ikea. Yo no tengo ningún Ikea cerca, así que la mía la compré de segunda mano por 10€ de una vecina (mejor que hacer 200 km), y la verdad es que me gusta porque es desmontable, irrompible, portátil y fácil de limpiar. El único problema es el cojín que viene "de serie" (¡de ahí este post con el patrón!).

¡Mi obra maestra! El cojín impermeable que sujeta al niño recto y se limpia con una bayeta. Yeeees!!

Si conocéis la filosofía del BLW, una de las premisas más importantes es que el niño debe estar sentado con la espalda recta para minimizar el riesgo de atragantamiento. Dado que empezamos con 6 meses y la niña no tenía aún una estabilidad perfecta decidí ponerle un cojín que le ayudara a mantenerse recta durante las comidas. Primero consideré la posibilidad de pedir por correo la almohada original de la Antilop, pero después de leer la descripción se me quitaron las ganas. Se trata de un cojín hinchable de plástico (= puede pincharse), y, lo que me parece peor de todo, la funda es de tela de algodón. Sí, sí, yo soy muy eco, pero sinceramente, lavar y secar una funda 3 veces al día no me parecía muy práctico. Yo quería que fuera IMPERMEABLE, para poder pasarle un trapo y seguir con mi vida (que, básicamente, últimamente es una mezcla entre cocinar y limpiar niños / el suelo de la cocina, y de verdad que no necesito lavar más, creedme. Señores de Ikea, si me están leyendo, a lo mejor pueden usar mi post para mejorar su producto).

Nuestros libros preferidos de Navidad para niños


¡Hola a todos! ¿Qué tal van los preparativos navideños? Por aquí como siempre muy ocupados, pasándolo muy bien a nuestra manera y haciendo miles de cosas que quisiera publicar en el blog pero que pasan de largo antes de que encuentre un segundo para sentarme a escribirlas. Ya hemos puesto el árbol de navidad (este año encima de una cómoda, para evitar que el bebé nos robe las bolas) y hemos empezado a escuchar villancicos y a leer libros de tema navideño. No sé si sabéis que me encantan los libros infantiles, y la verdad es que debemos de tener decenas... si no cientos de ellos... es lo único para lo que soy una verdadera exagerada, pero siempre me digo que al fin y al cabo luego puedo pasárselos a otros niños, o donarlos a nuestra biblioteca cuando ya no los necesitemos. Y así me convenzo de que no pasa nada si compro alguno más... en fin. No puedo evitarlo. Pero creo que crecer en un hogar con demasiados libros es mejor que tener miles de juguetes. Por eso hoy he decidido escribir un post para enseñaros los libros infantiles de tema navideño que estamos leyendo este año. Muchos ya los lee Arandanita sola -¡parece ser que tantos libros influye en el desarrollo de la lectura temprana, y ella, con menos de cuatro años, es la prueba!-, otros están en inglés y se los leo yo, primero en español y luego el texto original, para que vaya aprendiento palabras en otro idioma. No me cuesta nada y a esta edad lo absorben todo.


Disculpad el desorden :) me pillásteis leyendo en el suelo con dos pitufas.
 Nuestros libros navideños preferidos de este año:

Albóndigas sin carne (pssst... son de berenjena)

Cuando le puse esto en el plato al Arándano me miró con cara de "¿Ah pero ahora también comemos carne?". Pero tampoco se complicó mucho la vida y las probó, como diciendo... bueno, pues si a ella le parece bien, a mí también. Así son los hombres, qué le vamos a hacer. O al menos así son los Arándanos. Después de un par de bocados el pobre hombre seguía sin adivinar qué le había puesto en el plato, así que tuve que contarle mi secretillo... estas albóndigas son de berenjena, y sí, son vegetarianas (incluso se pueden hacer en versión vegana, sustituyendo el huevo por semillas de chia o de lino). Y la próxima vez recordadme que las haga con salsa de tomate y perejil, y seguro que no me pilla ni el más astuto antivegetariano. Y sin más preliminares, aquí va la receta de las albóndigas...

albondigas vegetarianas


Albóndigas vegetarianas de berenjena


Soufflé de mijo y manzanas sin gluten

¡Han vuelto las manzanas! Y tengo tanta suerte, que hace unos días mi suegra estuvo en un pueblo donde C perdió el gorro y se dedicó a trepar a los manzanos durante toda una mañana. El resultado de su aventura fueron un montón de cajas llenas de manzanitas, no muy bonitas de ver, pero bastante sabrosas, aunque bastante pobladas de gusanos.

souffle de mijo y manzanas




Como tenía muchas decidí experimentar con esta torta / suflé / llámelo usted como quiera que no lleva harina, así que es apto para celíacos aunque está tan bueno que cuando lo probé me entraron ganas de comer lo mismo todos los días para desayunar, merendar y cenar. Lo mejor es que los ingredientes son bastante libres, se pueden cambiar por otros u omitir alguno (menos el mijo y las manzanas) y de todos modos el producto es comestible, aromático y mmmm delicioso. De ahí que en mi lista de ingredientes haya muchas alternativas, ya que se puede hacer en versión omnívora o vegana, según el gusto de cada uno.

Bizcocho de chocolate con calabacín

Oh, el verano, y con él los maravillosos (y monstruosos) calabacines gigantes, que se esconden bajo una hojita del tamaño del Principado de Mónaco y nos sorprenden como una explosión de verde en el huerto. Yo por desgracia no tengo huerto, pero conozco a varias almas caritativas que sí poseen uno y me traen los especímenes más gigantescos de calabacín que encuentran porque saben que me dan mucha ternura (y porque no saben qué hacer con ellos). Hace un par de años publiqué el experimento de la conserva de calabacín, que resulta bastante bien, pero esta vez os traigo algo mucho más tentador: un bizcocho de chocolate con calabacín que nadie, nadie va a saber qué lleva dentro. Con ello espero convertirme en candidata al blog con más recetas de calabacín gigante de la blogosfera en español.

Bizcocho de chocolate con calabacín

Que sepáis que he barrido todo internet y buscado recetas en tres idiomas hasta dar con una combinación de ingredientes que salga bien y donde el calabacín sea indetectable. Hasta el momento nadie ha sido capaz de adivinar que les estaba endosando casi un kilo de calabacín con la merienda.

Manualidades con rollos vacíos de papel higiénico

Esta mañana hemos estando creando todo tipo de animales con rollos vacíos de papel higiénico.  Iba a vaciar la papelera del cuarto de baño y me he encontrado conque estaba llena hasta arriba de rollos de cartón... y nada más. Me daba pena tirarlos sin reutilizarlos antes y nos hemos puesto a crear.



Lo que mejor nos ha salido han sido el pulpo y el búho, y como es tan fácil y divertido he pensado en compartir con vosotros nuestras manualidades:

Mi selección de películas Disney para niñas independientes

No es un secreto que soy una de esas madres horribles que censuran lo que ven sus hijos. Supongo que el hecho de que no vayan todavía al colegio me ayuda a permitirme este tipo de lujos. Teniendo niñas me parece todavía más importante controlar lo que ven y lo que no, ya que las historias que contamos a nuestros hijos tienen una gran influencia en la formación de su personalidad y la percepción que tienen de sí mismos. Y precisamente en las niñas, creo que nuestra sociedad ha llegado a un punto un tanto extremo en cuanto a objetificación y culto al cuerpo, que después en los años adolescentes puede causar depresión a la más esbelta y hermosa si por esto o aquello al final no es capaz de ser “la más bella de este reino” y ganarse al príncipe (lo cual, al parecer, es el fin último de toda mujer en la mayoría de las películas de Disney, que siempre terminan con una boda. Y FIN).

Los estudios de la Disney (fuente de la imagen: Wikipedia, autor Coolcaesar)
Mi obsesión por encontrar películas infantiles decentes comenzó justamente cuando, un buen día, le puse a mi hija La Sirenita, de la cual guardaba tan tiernos recuerdos de mi infancia (un cangrejo cantando “Bajo del mar” con acento andaluz, ¿puede haber algo mejor?). Y ya desde el principio del filme no pude creer lo que veían mis ojos: Ariel se enamora de un príncipe al que no conoce sólo con verlo, vende su voz (y voto) a cambio de convertirse en una bellísima mudita obediente, y su objetivo final –y única salvación- es conseguir que el mozo le plante un beso. Me pregunté qué clase de mensaje subliminal le estaba transmitiendo a mi hija con este tipo de historias… y así nació mi lista blanca.